La preparación de una competición deportiva en niños o niñas suele generar numerosas dudas en el entorno familiar. ¿Deben seguir una alimentación diferente a los días de entrenamiento convencional? ¿Deben calentar o estirar de forma particular? ¿Qué hay del descanso? ¿Conviene que se sometan a un reconocimiento médico? Lanzamos éstas y otras preguntas a expertos en ciencias del deporte, psicología deportiva, entrenamiento personal y medicina deportiva.

1.- Alimentación

Los niños no deben seguir un criterio distinto al recomendado para la población en general, y el que marca la lógica. Por eso, comer justo antes de disputar un partido de fútbol es una práctica a evitar, especialmente bollería y alimentos azucarados, aunque algunos padres se empeñen en que lo hagan con el pretexto de “tener energía”. Esto solo podrá provocar malestar y problemas digestivos en los pequeños, especialmente excitados ante la competición.

Álvaro Rodríguez, divulgador, entrenador personal y responsable de la web unkilometromas.com, rechaza que los niños requieran suplementos de ningún tipo. “Una alimentación variada, equilibrada: fruta, verdura, proteínas de calidad y cereales, evitando los productos ultraprocesados. Y los días anteriores esos ingredientes deben estar presente en todas las comidas”, comenta. De igual opinión es José Ramón Gómez, médico del deporte en Clínicas Beiman, que aboga por la “típica dieta mediterránea”.

2.- Descanso

“En términos generales, un niño no debe descansar menos de 9 o 10 horas, mínimo”, explica Gómez. Obviamente, esto dependerá de la edad y de las necesidades de cada niño. Cuanto mayor sea, es probable que necesite menos descanso, pero nunca debe bajar de ocho horas y media.

Un descanso adecuado no solo posibilita tener un buen rendimiento deportivo, sino que también ayuda a prevenir lesiones.

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3.- Hidratación

Es clave antes, durante y después del esfuerzo físico. José Ramón Gómez recuerda que con la sudoración se pierden electrolitos (como el sodio o el potasio) que luego conviene recuperar. “Beber una bebida deportiva no está de más, sobre todo si las temperaturas son altas”. El consumo de frutas también ayuda a la rehidratación.

Además, hay que tener en cuenta que los niños no tienen una termorregulación madura. “Su sistema está madurando y si la hidratación no se hace bien puede llegar a sufrir un golpe de calor”, explica. Y esto, aunque haga viento o frío.

Álvaro Rodríguez añade otra advertencia: “Nada de estimulantes”. Lo dice porque su uso está, lamentablemente, muy extendido.

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4.- Calentamiento y estiramientos

Activar el cuerpo para soportar estímulos intensos es recomendable, con gestos propios del deporte que va a practicar, como los zigzag, las carreras o los saltos, tal y como explica José Ramón Gómez. Más importante es, incluso, estirar después del esfuerzo, para devolverlo al estado inicial. Álvaro Rodríguez nos da la clave de por qué hay quien matiza la importancia del calentamiento para los niños: “Los niños tienen una respuesta adaptativa muy rápida, no necesitan un calentamiento tan prolongado como una persona de 40 años”.

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5.- Lesiones

Las investigaciones demuestran que existen deportes, como el fútbol, que son especialmente propensos a las lesiones en los más pequeños. Es importante un trabajo preventivo, estiramiento, y tomarse en serio las lesiones que sufren.

El especialista en medicina deportiva Salvador Castillo razona que el deporte que realizan nuestros niños y jóvenes en la actualidad es prácticamente equivalente al que realizaban los deportistas profesionales en la década de los 80. “Este hecho que, a priori, puede parecer sorprendente, tiene su lado positivo, ya que el ejercicio físico tiene innumerables efectos saludables; y otro que no lo es tanto, puesto que debemos tener en cuenta que el deporte también puede producir efectos negativos como fatiga, estrés o lesiones. Ésta es la razón por la que los jóvenes deportistas requieren una vigilancia médica especializada”.

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6.- Mentalidad

Álvaro Rodríguez destaca la importancia del “autoconcepto”: “Es la relación con nosotros mismos para aceptar puntos débiles y fuertes”. Cuando nuestra autoestima se fundamenta en si se gana o se pierde el partido, hace falta realizar un trabajo en casa y en el equipo.

Rodríguez destaca la importancia de que los niños conozcan sus puntos débiles y los acepten: “No soy el delantero porque no tengo estas habilidades, pero tengo otras”, pone como ejemplo. Esto se relaciona con la gestión de la frustración. “Para trabajar la gestión de la frustración es importante no corregir sino reforzar. Cosas malas las hacen todos, pero hay que decir las cosas buenas. La tasa de abandono en el fútbol infantil es muy alta, porque se orienta la tarea al ego, a ganar, y no al disfrute, o a mejorar la salud o a nivel social”, lamenta el preparador. Para evitar este error recomienda hacer visualizaciones del partido y de situaciones, como meter un gol o cometer un fallo, y trabajar en qué se puede hacer para corregirlo.

La psicóloga deportiva Palma Gallego subraya la importancia de conjugar dos rasgos del deporte que pueden entrar en conflicto: la competencia y el juego. “La competición está ahí cuando hablamos de deporte. Pero no tenemos que olvidar que la esencia del deporte infantil es que aprendan, estén con otros niños, aprendan valores, y a la hora de la verdad se falla muchísimo”.

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7.- Reconocimiento médico

El desgraciado fallecimiento de Nacho Barberá, un niño de 15 años del UD Alzira, ha vuelto a poner el tema de actualidad. José Ramón Gómez cree que un reconocimiento de medicina interna (historia clínica, antecedentes, exploración, auscultar por si hay algún soplo, electrocardiograma basal y espirometría) es necesario y también suficiente. “Con ese reconocimiento descartas un 99% de patologías cardiacas”. Eso sería lo mínimo con 12 o 14 años, ilustra el doctor. “A partir de ahí de esa edad se podría empezar a hacer prueba de esfuerzo“, pero no antes, por los problemas de coordinación que puede suponer.

El doctor cree que falta realizar una labor de concienciación sobre la importancia de este reconocimiento entre instituciones públicas, clubes y padres. Álvaro Rodríguez explica que la Federación Andaluza de Medicina Deportiva y la Sociedad Andaluza de Medicina Deportiva se trabaja por que el reconocimiento médico sea obligatorio para obtener una ficha federativa, cualquiera que sea el deporte.

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Néstor Cenizo

Periodista. Trabajó en las secciones de Política y Deportes de El País, y, desde hace tres años, forma parte del equipo de eldiario.es.

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