Después de recibir el alta de una lesión, pasar inmediatamente de la consulta del médico al terreno de juego y la competición no es lo más acertado. La recuperación adecuada de una lesión es gradual y debe pasar por distintas fases. Correr demasiado nos obligará a volver a parar.

Tradicionalmente, en el deporte de élite, este proceso se ha dividido en cinco fases. Hablamos de entornos en los que se dispone de un equipo médico completo (médico, osteópata, fisio, podólogo, readaptador físico, preparador físico, entrenadores) y las relaciones entre este equipo y el jugador son muy dinámicas.

Fases de la recuperación de una lesión

En el deporte amateur, con recursos más limitados, podemos resumir este periodo en tres fases:

1.-  Desde el inicio de la lesión hasta el alta médica
2.- Desde el alta médica hasta el alta deportiva
3.- Incorporación total al equipo

Tiempos de recuperación de una lesión

Fase 1. Desde el inicio de la lesión hasta el alta médica (De 0 a 14 días)

Si tenemos una lesión (luxaciones, esguinces, roturas de tendones, roturas musculares o fracturas, entre otras), lo importante es establecer un diagnóstico preciso lo antes posible para iniciar el tratamiento y diseñar un plan de acción durante el periodo de baja deportiva.

El responsable de este proceso es el médico del deporte o traumatólogo, que, con la ayuda de osteópatas y fisioterapeutas, tratará de acelerar la recuperación. En la medida de nuestras posibilidades, podremos utilizar medios fisioterapéuticos como la magnetoterapia, la Indiba, la electro-estimulación y la compresión de frío, entre otros.

Fase 2. Del alta médica al alta deportiva (De 15 a 28 días)

Esta segunda fase es la gran ausente o ignorada y, sin embargo, es crucial para para culminar el proceso de recuperación de una lesión y llegar al 100%. Aunque el médico del deporte o traumatólogo sigue dirigiendo el proceso, el protagonismo en este momento lo tienen los recuperadores y/o preparadores físicos, que se encargan de restablecer la condición física, la fuerza y el gesto deportivo, con una integración progresiva de tareas sin alta exigencia. El lesionado se incorporará al trabajo con el equipo de forma parcial, y trabajará de forma extra en el ámbito individual.

Fase 3. Incorporación total al equipo (A partir de la cuarta semana)

Tras el alta deportiva, nuestro deportista se ha recuperado de su lesión y cuenta con una fortaleza y una condición física adecuadas. Solo entonces, pasa a manos del entrenador, quien, con la ayuda de su técnico o segundo entrenador, seguirá el trabajo de prevención secundaria para evitar una recaída de la lesión.

Las fases de la recuperación de los tejidos

Si estás pensando que esto es demasiado tiempo, aquí te recuerdo como son las tres fases de recuperación de los tejidos lesionados.

De 0 a 3 días: fase inflamatoria. Reposo e inicio de la movilización lentamente.

De 3 a 14 días: fase proliferativa. La primera semana comienza con ejercicios isométricos y estiramientos activos. Los ejercicios isométricos se basan en tensar el músculo, manteniéndolo en una posición estática durante un tiempo determinado de entre 6 y 10 segundos. No requieren movilidad articular, por lo que son ideales para deportistas lesionados.

Después de esta fase, se continúa con trabajo concéntrico y excéntrico suave (con movilidad articular y mayor exigencia), además de ejercicios propioceptivos. Siempre que sea posible, es positivo acompañar con trabajo en bicicleta.

De 14 a 28 días: fase de remodelación o maduración. Inicio de carrera y tareas sin alta exigencia. Se incrementarán gradualmente para que el deportista pueda, en última instancia, incorporarse al grupo.

Seis claves (más un extra) sobre el proceso de recuperación de una lesión

1.- Dar la atención necesaria a cualquier lesión deportiva, por simple que parezca.

2.- Respetar las fases de regeneración de los tejidos.

3.- Seguir las pautas establecidas por el médico hasta el alta deportiva.

4.- Entender las fases señaladas en este artículo, asumiendo que el tiempo re recuperación puede ser variable en función del tipo de lesión.

5.- No hay que forzar la recuperación: una recaída siempre es peor.

6.- Lo ideal es recuperarse totalmente de una lesión y evitar tener que usar vendajes ni órtesis en la práctica deportiva futura.

7.- EXTRA: En el caso de las lesiones de carácter muscular, recuerda la importancia de prevenir acudiendo al osteópata y/o fisioterapeuta aunque no estés lesionado, ir al podólogo deportivo para conocer tu biomecánica y así hallar debilidades, corregir posturas, ¡y entrenar mejor!

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