De la Peña, Van Basten, Ronaldo, Robben o Sergio Asenjo, entre otros muchos jugadores de fútbol, tienen algo en común. Han sufrido la lesión más temida por los futbolistas, la célebre tríada. Es habitual oír que no hay nada peor para quienes practican este deporte. Es tan grave que en realidad son tres lesiones en una: se rompen a la vez el ligamento cruzado anterior, el ligamento lateral interno y el menisco interno. Por eso recibe también el nombre (sobre todo en inglés) de “tríada desgraciada” o “tríada infeliz”. ¿Cómo se produce? ¿Cómo se interviene con éxito una lesión así? ¿Cómo debemos recuperarnos? Te lo vamos a contar en este artículo de la mano de especialistas.

Según aseguran los doctores Mark Ferguson y Rob Collins en el texto Las lesiones de rodilla en el fútbol, los percances en la rodilla suman el 58% de las lesiones de futbolistas. Es especialmente vulnerable porque constituye el eje de la articulación y soporta las principales presiones desde el tobillo y el pie, así como desde el tronco hacia el suelo. Hay tres factores principales que aumentan el riesgo de sufrir una lesión de rodilla:

  • La edad.
  • Haber sufrido una lesión previa.
  • El estado de los ligamentos.

La tríada de O’Donoghue, como es conocida sobre todo en los países anglosajones, es una de las peores lesiones. Fue descrita por primera vez en 1950 por el traumatólogo norteamericano Donald Horatio O’Donoghue, un pionero de la medicina deportiva. Lo que O’Donoghue describió es una triple lesión. Posteriormente, en un artículo publicado en The American Journal of sports Medicine titulado La tríada de O’Donaghue revisada (leer artículo), Shelbourne y Nitz concluyeron que la tríada era en realidad una lesión infrecuente entre quienes sufrían lesiones de rodilla, y que debería describirse de forma más precisa como un desgarro de los ligamentos cruzado anterior y colateral medial y del menisco.

¿Cómo se produce la triada?

Si asociamos la tríada al fútbol es porque las características de este deporte lo hacen especialmente proclive a que se produzca. Los contactos, las arrancadas y las frenadas bruscas son actos de riesgo. “Se produce en deportes que tengan solicitaciones mecánicas de cierto impacto, como deportes de contacto: fútbol, baloncesto, esquí… Estos deportes solicitan mucho los ligamentos y las estructuras ligamento-meniscales de la rodilla”, nos ilustra el traumatólogo y cirujano ortopédico de Clínicas Beiman Antonio de Prado.

Hay también unos factores anatómicos, pacientes más propensos a sufrir esta lesión. “No es nada raro que quien ha tenido una tríada en una rodilla tenga con los años otra en la otra rodilla”, añade el doctor. Sin embargo, esta propensión personal casi siempre se combina con el factor de riesgo que supone practicar un deporte como los mencionados.

La tríada suele producirse como consecuencia de un impacto lateral sobre la rodilla de la pierna en apoyo o después de una desaceleración brusca. Ocurre entonces una intensa rotación de la tibia sobre el fémur. Dicen quienes la han sufrido que se oye un chasquido, y ahí saben que algo se ha roto.

“Aparte de que la lesión del menisco produce dolor, su gravedad radica en que al tener lesionados los ligamentos se produce una inestabilidad anteroposterior y medio lateral”, explica el traumatólogo. Esto provoca que en fase aguda se produzca una impotencia funcional completa de la rodilla y que, si se deja evolucionar, provoque una incapacidad de caminar en terrenos irregulares, hacer giros o frenar bruscamente.

Tratamiento de la tríada

La tríada no afecta a ningún músculo: sólo se rompen tejidos ligamentosos y cartilaginosos de la rodilla. El doctor De Prado comenta que la intervención dependerá de una variedad de factores, como la edad o el grado de lesión, sobre todo en el menisco lateral interno, porque esta suele cicatrizar. “El ligamento cruzado anterior y el menisco sí suelen necesitar cirugía. En el caso del menisco, si la rotura es suturable es preferible suturarlo; y en el caso del ligamento cruzado anterior, si la rotura es completa hay que hacer es una reconstrucción, fabricar un ligamento nuevo”.

Lo habitual es utilizar tejido del propio paciente, normalmente del tendón rotuliano o de isquiotibiales, lo que minimiza los riesgos de rechazo o infección. Sólo en casos excepcionales se utilizan injertos de bancos de tejidos, normalmente en reintervenciones.

La recuperación de la tríada

Una vez realizada la cirugía con éxito, toca trabajar y armarse de paciencia. La recuperación de la lesión pasa por varias fases:

  • En fase aguda, reposo y antiinflamatorios.
  • Una vez diagnosticada clínicamente la lesión y realizadas las pruebas de imagen, se produce la intervención.
  • Una vez intervenido, llega el momento de la fisioterapia. Esta fase suele desarrollarse a partir del primer mes de cirugía y dura hasta tres meses.
  • Por último, hay un periodo de fortalecimiento y recuperación de la musculatura. “Y ahí ya depende de la constancia del deportista para recuperarse antes o después”, nos advierte el doctor.

Los seis consejos de expertos para recuperarte (bien) de una lesión grave

Lo habitual es que la recuperación muscular se produzca a partir de los seis o siete meses. El deportista podrá reincorporarse entonces a su actividad deportiva, con precaución, nos dice De Prado: “Siempre que tenga una musculatura potente que le proteja de lesiones en esa rodilla”.

De Prado nos lanza una última advertencia. “Es frecuente que el deportista que se ha recuperado de una lesión de estas características cuide mucho la rodilla intervenida, y que a la otra sea a la que más solicitaciones le hace y más obliga”. Las ganas de practicar deporte pueden aquí sobre el desarrollo de una musculatura adecuada. “Se suma que no tiene buena musculatura, una anatomía con predisposición y un acontecimiento traumático (giro, caída, golpe), y entonces se puede producir una lesión en la otra rodilla“, explica De Prado.

Por eso, si ya has sufrido esta célebre lesión tenemos otro consejo para ti. No dejes nunca de potenciar la musculatura de ambas rodillas. Es la mejor forma de reducir el riesgo de sufrir la lesión más temida.

La tríada: todo sobre la lesión más temida por los futbolistas
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Néstor Cenizo

Periodista. Trabajó en las secciones de Política y Deportes de El País, y, desde hace tres años, forma parte del equipo de eldiario.es.

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