La lesión de Dembelé, según el parte médico del FC Barcelona, indica una rotura del tendón del bíceps femoral de la pierna izquierda, una lesión de importancia que se produce en el fútbol más que en otros deportes y que le mantendrá alejado del terreno de juego entre tres y cuatro meses. Veamos de qué se trata exactamente y cuáles son sus consecuencias y periodo de recuperación.

Los isquiotibiales o isquiosurales están situado en la parte posterior del muslo. Están formados por tres tipos de músculo: el bíceps femoral o crural (porción larga y porción corta), el semitendinoso y el semimembranoso, y todos ellos cruzan dos articulaciones, la cadera y la rodilla.

En el mundo del deporte, los isquiotibiliales son un grupo muscular muy importante para el salto, la frenada y la carrera

Este grupo muscular se origina en la pelvis (el conjunto de huesos de las posaderas) mediante un potente tendón común. El bíceps femoral es lateral llegando a insertarse en la cabeza del peroné, mientras que el semitendinoso y el semimembranoso son mediales y se insertan en la cara interna de la tibia.

Los isquiotibiales actúan como flexor de la rodilla y extensor de la cadera y posibilitan las rotaciones sobre la tibia. En el mundo del deporte es un grupo muscular muy importante para el salto, la frenada y la carrera. Permite a los jugadores esprintar, sometiendo estos músculos a una gran tensión. Su mecanismo de rotura habitual es por mecanismo excéntrico brusco, tal y como hemos visto en el caso de la lesión de Dembelé.

Viendo el gesto deportivo que hace el jugador en el momento de su lesión, ésta se produce al ir él a gran velocidad y realizar una frenada brusca (esfuerzo excéntrico forzado), al tener la cadera flexionada y estirar la pierna para darle un taconazo al balón.

 

Rotura del tendón del bíceps femoral: Cómo se manifiesta

En la rotura, es típico que el deportista note un chasquido y se lleve la mano a la nalga correspondiente. Es lo que ocurrió en el caso de la lesión de Dembelé, que podemos ver en el vídeo que acompaña esta información.

La rotura se puede producir a nivel de su inserción proximal (arriba, en la pelvis), a nivel de vientre muscular o a nivel del tendón distal (abajo, en la inserción con la tibia).

La lesión que ha sufrido Dembélé es la primera de ellas, la rotura del tendón que ancla el bíceps femoral al isquion izquierdo.

Los tiempos de recuperación varían en función de la localización, siendo más rápid a nivel muscular y más lenta a nivel de inserción tendinosa.

¿Qué síntomas produce?

La rotura del tendón del bíceps femoral produce típicamente un dolor agudo e intenso en la cara posterior del muslo hacia la cara lateral. El nervio ciático está cercano a la lesión por lo que puede haber más molestias de lo habitual. Muchos pacientes escuchan un chasquido al desgarrarse el tendón.

La rotura del tendón del bíceps femoral produce una gran incapacidad funcional, siendo el paciente incapaz de doblar la rodilla por el dolor o porque el tendón se ha desgarrado por completo.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico, cuando la rotura del tendón no es total, puede ser problemático y confundirse con otros cuadros de dolor en cara posterior de la rodilla, como las lesiones del poplíteo o de los meniscos. La ecografía en manos expertas puede facilitar el diagnóstico, pero en caso contrario es más útil la resonancia magnética.

¿Cómo se trata una rotura de tendón del bíceps femoral?

El tratamiento de esta patología es eminentemente quirúrgico, a ser posible en las primeras 48-72 horas. En el caso de la lesión de Dembelé, ya se ha confirmado su operación este martes 19 de septiembre, a menos de tres días de la lesión, en Finlandia.

Si la cirugía se difiere por encima de este periodo, la tasa de éxito y la recuperación posterior empeoran considerablemente, y existe un alto riesgo de molestia residual.

El tratamiento de esta patología es quirúrgico. Debe actuarse en las primeras 48-72 horas para lograr una óptima y rápida recuperación

Si la cirugía se realiza en el plazo óptimo, los resultados suelen ser muy buenos, recuperando la mayoría de los pacientes la actividad física que realizaban previamente a la lesión.

Entre las diferentes opciones quirúrgicas (reinserción del tendón al hueso peroné; sutura de los extremos tendinosos; técnicas de refuerzo…) los resultados son similares, dependiendo la técnica elegida del tipo de rotura y de la experiencia del cirujano.

Los avances que existen en el ámbito de la cirugía, más aún los aplicables a un futbolista de máximo nivel, ofrecen resultados excelentes y permiten al paciente apoyar muy pronto y evitar la inmovilización prolongada y sus secuelas.

La lesión de Dembelé: Rehabilitación y recuperación

La recuperación postoperatoria de este proceso para deportistas amateur es larga, pero los resultados finales, como hemos señalado, suelen ser excelentes.

El paciente permanece ingresado 1-2 días tras la cirugía; y mantiene la pierna inmovilizada con una rodillera entre cuatro y seis semanas.

Desde la segunda semana se le permite apoyar la pierna con rodillera, y a partir de la cuarta semana puede iniciar el tratamiento rehabilitador, con fortalecimiento progresivo de la musculatura de la zona.

Todo está sujeto a la evolución de cada deportista. Después del mes o mes y medio queda el proceso de readaptación física. Los deportistas se reincorporan a su actividad habitual en unos cuatro o cinco meses tras la lesión.

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