El futbolista Nacho Fernández (Madrid, 18 de enero de 1990) no solo es abanderado del Real Madrid y de la Selección Española de Fútbol, también lo es de una causa que va más allá del deporte: la normalización de la diabetes tipo 1, enfermedad no muy común entre deportistas de élite y con la que él convive desde que tenía solo 12 años.

El defensa madridista ha relatado en más de una ocasión que, en aquel momento, cuando recibió la noticia, estuvo a punto de dejar el deporte que le apasionaba por una errónea prescripción médica. Escuchó esta recomendación de la voz de una doctora tras ser ingresado en el hospital antes de un torneo, cuando su madre, al ver que orinaba mucho y bebía mucha agua, sospechó que algo iba mal y le llevó a urgencias.

“La doctora que me atendió me dijo que no podría seguir jugando, que se había acabado. Fue el peor fin de semana de mi vida sin duda”, ha admitido el futbolista. “Después del fin de semana fuimos a ver a mi médico y me dijo que de dejar el deporte, nada, que todo lo contrario. Me explicó que era obligatorio que siguiera jugando porque el deporte era fundamental para afrontar la enfermedad. El lunes, tres días después de recibir aquél palo tan duro, me dieron una alegría aún mayor”.

Alimentación y descanso, claves para el control de la enfermedad

Desde entonces, la insulina pasó a formar parte indispensable de la vida del defensa, además de un mayor control de las comidas en cuanto a cantidades y horas de ingesta, siempre con la ayuda de los profesionales sanitarios. Con estos cuidados, su carrera ha ido lanzada hasta convertirse en uno de los mejores defensas del mundo.

“El problema que tenemos los diabéticos es que no segregamos insulina y tenemos que pincharnos. Yo lo hago a la hora de la comida. Cuando haces deporte, tienes que prestar atención a que los niveles de azúcar no bajen mucho, es por eso que me controlan los médicos. Hace varios años que lo hago, así que estoy acostumbrado. Con el deporte, esta enfermedad se lleva mucho mejor. Es fácil ser diabético si estás bien vigilado”, explicaba Nacho para Marca el pasado año.

Deporte y diabetes tipo 1: lo importante no es qué ejercicio se hace, sino cómo se hace

“La alimentación y el descanso son fundamentales cuando estás en un club del máximo nivel”, señala, más aún para una persona con diabetes. “Esto me ha hecho ser más responsable y cuidarme más”, explica el futbolista, al que sus compañeros y entrenadores definen como una persona muy profesional y responsable con su rendimiento.

No hay muchos deportistas de alto nivel que sean diabéticos, pero existen. “Es algo que va a estar ahí para el resto de mi vida. Es como un compañero que tengo al lado. Tengo que cuidarme, porque todo lo que haga es para mi bien, y tengo que hacerlo al 100%”, subraya Nacho Fernández.

Hacer público que convive con la diabetes ha sido un paso al frente para normalizar una enfermedad que, dentro de su gravedad, permite llevar una vida completamente normal e incluso rendir al máximo nivel desde el punto de vista físico.

Son muchos los estudios e investigaciones que han demostrado que el ejercicio físico es una herramienta clave para el control de la diabetes. Debido al desconocimiento de los efectos que el ejercicio físico podría provocar en la Diabetes Tipo 1, hasta hace unos años el deporte no formaba parte del tratamiento que se prescribía a estos pacientes. En la actualidad se ha demostrado que deporte y diabetes tipo 1 deben ir de la mano. 

Diabetes tipo 2 en mayores: cómo el ejercicio puede cambiar tu vida

 

Nacho Fernández: estrella del Real Madrid y diabético desde los 12 años
5 (100%) 3 votes

Añadir comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Newsletter s+d: información útil y de calidad en tu mail