Falta de aire. Tos. Sensación de ahogo. Los síntomas del asma son bien conocidos porque se trata de una enfermedad relativamente común. En este artículo queremos explicarte qué es el asma inducido por el esfuerzo, por qué puede afectarte si eres deportista aficionado, cómo detectar los síntomas y qué puedes hacer para paliarlo. Si buscas información sobre la relación de asma y deporte, te animamos a leerlo hasta el final.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que hay 235 millones de pacientes con asma, “una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea y sibilancias, que varían en severidad y frecuencia de una persona a otra”, según la definición que ofrece la propia OMS. La organización explica que los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana y que “en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche”. Durante un ataque de asma, el revestimiento de los bronquios se inflama, lo que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones.

Asma inducido por ejercicio físico

En los últimos años se ha generalizado una definición de un tipo particular de asma: el asma producido como consecuencia del ejercicio físico. “El asma inducido por ejercicio puede aparecer como entidad aislada, y de hecho muchos pacientes no tienen síntomas clínicos de asma en condiciones normales y solo lo desarrollan cuando practican ejercicio”, explica Rocío Gámez, alergóloga en Clínicas Beiman, especialista en la relación entre asma y deporte. “Otra cosa es el grupo de pacientes asmáticos, con asma bronquial alérgico o no alérgico, y que pueden desarrollar crisis cuando practican ejercicio físico, sobre todo si tienen asma mal controlada o inestable”, aclara la experta.

La doctora Gámez explica que el asma inducido por ejercicio aparece muchas veces sin que los pacientes hayan desarrollado síntomas previamente. “Tiene una prevalencia cada vez más alta, de entre un 15 y el 40% de pacientes menores de 40 años”, asegura.

Asma inducido: cómo diagnosticarlo

Se trata de una obstrucción reversible y aguda de las vías respiratorias, y los síntomas son similares a los del asma bronquial: tos, disnea y pitos cuando se practica ejercicio. Por eso, para calibrar la existencia de este tipo de asma, la alergóloga realiza un test consistente en someter al paciente a una carrera de seis minutos para, a partir de que alcance una frecuencia cardiaca suficiente, someterlo a espirometrías a los cinco, diez, quince y veinte minutos.

Los expertos creen que la práctica del deporte eleva el umbral de crisis del asma

La relación entre asma y deporte es bien conocida y viene de antiguo. Franchek Drobnic, médico del deporte y responsable del departamento de Investigación del CAR de Sant Cugat, ha analizado en este artículo el denominado “asma inducido por el esfuerzo y el deporte”. Según Drobnic, la enfermedad aparece por primera vez en La Ilíada, definida como “respiración entrecortada”, y Areteo de Capadocia la describe en el siglo I d.C., relacionándola de forma muy concreta con el ejercicio: “Si al correr, hacer ejercicios atléticos o cualquier otro trabajo, la respiración se hace difícil, esto es asma”.

Asma inducido: la solución no es suprimir el ejercicio físico

Por eso, el asma ha limitado tradicionalmente la práctica del ejercicio físico, especialmente a edades tempranas. Sin embargo, hoy los expertos creen que la práctica del deporte eleva el umbral de crisis del asma. Asma y deporte no tienen por qué ser una mala combinación. “La indicación de la práctica continuada de ejercicio físico junto al buen tratamiento del asma mejora las características del asma de esfuerzo del paciente y relacionadas con su vida social y escolar”, comenta Drobnic en su texto. Por tanto, la solución no pasa por suprimir el ejercicio físico sino por adaptarlo a las circunstancias de cada paciente.

Asma y deporte: los siete consejos de una alergóloga

Si sufres de asma inducido por el ejercicio, aquí te ofrecemos algunos consejos de Rocío Gámez para continuar practicando deporte:

1.- Adapta el tipo de deporte en función de la temporada: si eres alérgico al polen, no es recomendable que practiques deporte al aire libre en primavera, pero sí la natación.

2.- Elige bien tu deporte y practícalo en las mejores condiciones posibles. “El 90% de mis pacientes asmáticos practica natación porque refuerza la musculatura bronquial, pero deben tener cuidado al hacer carreras cortas porque supone un sobreesfuerzo por la inhalación de aire frío”, detalla la experta.

3.- La natación está especialmente indicada para aquellos a quienes se les diagnostica un asma por esfuerzo, porque se realiza en condiciones cálidas y húmedas, y las crisis de asma de esfuerzo se deben a una pérdida de calor y humedad de las vías respiratorias. Sin embargo, es cierto que el sujeto se expone a inhalar cloro, que es irritante. Para evitarlo, debes vigilar la concentración de cloro en el agua, controlar el tiempo de exposición y observar la reacción.

4.- Nunca debes llegar a un ejercicio extenuante y debes parar inmediatamente si sufres una crisis aguda. “En condiciones normales, cualquier paciente estable puede hacerlo salvo si tiene una crisis aguda, lo que obliga a interrumpir y recuperarse”, recomienda Gámez.

5.- Planifica cuándo vas a hacer deporte y toma medidas preventivas si es necesario: “En el caso de asma inducida por ejercicio el paciente tiene que utilizar su medicación preventiva veinte minutos antes, pero sólo si realmente lo necesitan porque si no se habitúan”.

6.- Los especialistas aconsejan realizar un calentamiento adecuado antes del ejercicio, iniciándolo de manera suave y progresiva hasta alcanzar la intensidad perseguida.

7.- Aprende a respirar correctamente. La alergóloga detalla que uno de los desencadenantes del asma es el aire frío inhalado: “Por eso es tan importante enseñar a un deportista a respirar adecuadamente y a que la nariz ejerza su función de calentar, humidificar y filtrar de partículas el aire que respiramos”.

 

Si has llegado hasta aquí, te recomendamos leer a fondo este otro artículo de la especialista Ana Delgado Rabadá, en el que encontrarás todas las claves sobre la respiración y el deporte y aprenderás a respirar correctamente.

Respiración rendimiento deportivo

 

Los siete consejos de una alergóloga para que el asma no te pare
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Néstor Cenizo

Periodista. Trabajó en las secciones de Política y Deportes de El País, y, desde hace tres años, forma parte del equipo de eldiario.es.

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