La fascitis plantar o fasciosis plantar es una patología muy común en el mundo del deporte y puede llegar a ser un motivo de abandono de la práctica deportiva. Se estima que afecta a una de cada diez personas1 siendo el género masculino el más afectado. Además es la patología más común que afecta al talón2,3.

La fascitis plantar (en adelante fasciosis plantar -FP-) es una inflamación que cursa con degeneración del tejido de la fascia plantar sobre todo a nivel de su origen en el calcáneo (talón interno). La fascia plantar es una estructura ligamentosa (no muscular) que se origina en el talón y se inserta en todas las cabezas metatarsales. Su función es como una cuerda de arco que permite mantener la estructura del arco interno del pie. Al ser un ligamento no cuenta con contracción activa, por lo que tiene que ayudarse de la musculatura tanto intrínseca del pie como extrínseca  de la pierna para no sobrecargarse. La FP suele ser consecuencia de la sobrecarga de la fascia plantar debido a que los músculos coadyuvantes no están ejerciendo su función y se producen micro roturas del ligamento, que no se resuelven bien desembocando en la FP.

Al ser un ligamento no cuenta con contracción activa, por lo que tiene que ayudarse de la musculatura tanto intrínseca del pie como extrínseca  de la pierna para no sobrecargarse

El dolor de FP suele centrarse en la parte interna del talón, aunque puede presentarse en todo el talón y en toda la planta del pie. También puede presentarse con dolor irradiado al Tendón de Aquiles debido a que éste y la fascia plantar pertenecen a un conjunto de estructuras que trabajan a la vez (Sistema Calcáneo- Aquíleo- Plantar). Una de las razones por las que se cronifica ésta lesión es el poco aporte sanguíneo que hay en los ligamentos.

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En ocasiones esta lesión se diagnostica como espolón calcáneo. El espolón es una consecuencia de la inflamación de la fascia plantar, pero no es un diagnóstico adecuado ya que éste no es quien produce el dolor sino un signo más de la presencia de FP.

Como hemos comentado anteriormente, la FP suele aparecer por sobrecargas del ligamento debido a que la musculatura no está trabajando para ayudar a ésta estructura de soporte a trabajar. La desactivación de la musculatura suele producirse por un mal apoyo o bloqueos articulares que hay que corregir para no verse expuestos de nuevo a ésta lesión.

Fascitis o fasciosis plantar

Cómo saber si tengo una fascitis plantar

Éste dolor suele aparecer de forma gradual y por sobrecarga. Esto significa que suele aparecer el dolor al rato de empezar la práctica deportiva. Normalmente, en sus primeras fases aparece al final del entrenamiento pero poco a poco va aumentando el periodo de tiempo en el que se sufre. Suele ser un dolor que es más agudo por la mañana, al dar los primeros pasos, y cada vez que nos ponemos en marcha después de haber estado un rato parados. En muchos casos mejora en movimiento, pero a la larga esto es contraproducente y empeora la situación.

El dolor más intenso se suele localizar en la parte interna y en el centro del talón. Puede irradiarse hacia toda la planta o hacia la parte de atrás del talón.

Factores de riesgo para padecer fascitis plantar

Existen factores que aumentan las posibilidades de padecer éste tipo de patología. A continuación exponemos algunos de ellos4,5,6:

  • Caminar con los pies abiertos
  • Ser pronador y no llevarlo compensado (con plantillas)
  • Hacer una dieta muy ácida (contenido alto en proteínas animales e hidratos de carbono refinado así como no comer suficiente verdura y fruta o tomar demasiado azúcar)
  • Realizar esfuerzos repetidos y/o prolongados sin estar en forma
  • Calzado inadecuado
  • Pasar muchas horas de pie
  • Sobrepeso

Cómo prevenir la fascitis plantar

Pero, ¿cómo puedo yo prevenir ésta patología? En primer lugar es importante revisar si tu pisada es adecuada o bien si tienes músculos desactivados. Para ello puedes consultar con un podólogo especialista en biomecánica, posturología y en estudios de la pisada. Además puedes visitar al fisioterapeuta para que ayude a trabajar la musculatura que está desactivada. Bajo mi punto de vista, no es recomendable masajear directamente la fascia plantar ya que es un ligamento, pero es muy conveniente masajear la musculatura inactiva para fortalecerla y normalizarla.

Otro factor importante en la prevención de la FP es la implementación de estiramientos como entrenamiento de apoyo a tu entrenamiento normal. Es aconsejable que los estiramientos no se hagan durante la práctica deportiva propiamente dicha sino que se realicen durante periodos externos al entrenamiento.

Si el deporte que practicas es repetitivo, como el caso de la carrera, las posibilidades de aparición de ésta patología son mayores ya que el terreno donde se practica es muy duro y regular con lo cual no se activa la propiocepción, que es un sistema de protección del cuerpo. Para mejorar este aspecto se debe realizar una preparación física para mejorar la propiocepción.

Tratamiento de la fascitis plantar

Hoy en día contamos con multitud de tratamientos altamente efectivos para prevenir y tratar la FP. El tratamiento más importante es identificar cuáles son las causas de la FP para poder corregirlas y que no vuelva a aparecer. Normalmente la causa más común es una mala pisada y la desactivación muscular. Un estudio de la pisada nos ayudará a corregir el origen del problema.

En muchas ocasiones esto no es suficiente y hay que llevar a cabo tratamientos para ayudar a resolver la inflamación. Lo más adecuado es visitar al fisioterapeuta que nos pondrá electroterapia para mejorar la sintomatología. Con las técnicas de masaje, osteopatía, miofasciales, laserterapia, etcétera, podrá corregir y desinflamar la zona.

Es importante aportar calor a la zona incluso en casa.

Cuando las FP están rebeldes, hay que usar métodos más invasivos. A continuación nombro algunas técnicas que se usan para la inflamación:

  • Infiltraciones ( mejor si no se infiltran corticoides ya que cristalizan en el interior)
  • EPI® (Electrólisis Percutánea Intratisular)
  • Ondas de Choque
  • Férulas nocturnas
  • Vendajes Neuromusculares
  • En algunos casos hay que usar la cirugía.

 

(1) Tisdel CL: Heel pain, in Orthopaedic Knowledge Update: Foot and Ankle 3. Rosemont, IL: American Academy of Orthopaedic Surgeons, 2003, pp 113-119
(2) Crawford F, Thomson C: Interventions for treating plantar heel pain. Cochrane Database Syst Rev 2003;3: CD000416.
(3) Riddle DL, Schappert SM. Volume of ambulatory care visits and patterns of care for patients diagnosed with plantar fasciitis: A national study of medical doctors. Foot Ankle Int 2004;25: 303-310.
(4) Moreno Jl. Podología Deportiva. Barcelona:Masson; 2005
(5) Alcántara Bumbiedro S, Ortega Montero E, García Pérez F. Dolor de tobillo y pie. En: Sánchez Blanco I, Ferrero Méndez A, Aguilar Naranjo JJ et al. Manual Sermef de Rehabilitación y Medicina Física. Madrid: Ed Médica Panamericana; 2006. p. 445-51
(6) Cole C, Seto C, Gazewood J: Plantar fasciitis: Evidence-based review of diagnosis and therapy. Am Fam Physician 2005;72:2237-2242

 

 

Fascitis plantar: cómo identificarla y prevenirla con eficacia
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Blanca Lafuente

Blanca Lafuente es especialista en medicina deportiva, patomecánica del pie, podología pediátrica, posturología, kinesiología y estudios de la pisada. Cuenta con un máster en Biomecánica, Podología deportiva y Ortopodología por la Universidad de Sevilla, y es socia fundadora de la Asociación Española de Biomecánica y Ortopodología.

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