Toda una vida ligada al kárate. Así se puede definir la trayectoria del protagonista de esta entrevista, Óscar Martínez de Quel (Arnedo, 1976). Entre sus logros en este deporte está el de haber sido campeón del Mundo con la selección española en 2002 y 2006, campeón de Europa en 2008 y múltiple campeón de España. Además ha completado su faceta deportiva con una dilatada trayectoria en el apartado académico: es doctor en Ciencias del Deporte. En los últimos años compagina su labor de profesor e investigador en la Universidad Complutense de Madrid con la de preparador físico.

Esta entrevista abre noviembre, nuestro mes dedicado a las artes marciales en el proyecto #12meses12deportes.

-salud+deporte: ¿Cuáles diría que son los principales beneficios de practicar kárate?
Óscar M. de Quel: Hay algunos beneficios que son comunes a todos los deportes, como los asociados a una vida activa. Respecto al kárate, se podría hablar de un mejor desarrollo de la flexibilidad, la coordinación, el equilibrio, la potencia a nivel muscular y la condición física en general. Desde el punto de vista psicológico se produce un enorme desarrollo de la autoestima y de la confianza porque uno está preparado para defenderse ante una agresión.

-¿Cuáles son las principales características físicas que debe tener un karateca?
-El kárate es un deporte para todos. Todo el mundo puede practicarlo y cada uno, a su nivel. En parte es así gracias a los cinturones de colores, que definen tu nivel y lo que se puede esperar de ti, tanto de conocimientos como de habilidades. Así, cada persona puede aprender a su ritmo. Si hablamos del karateca ideal, sería una persona muy explosiva, con mucha fuerza-velocidad, muy rápida (fuerza relativa a tu peso corporal), coordinada, flexible y con gran equilibro. La resistencia cardiovascular no es determinante, aunque también es importante que tenga fondo físico para soportar el esfuerzo durante un entrenamiento o la recuperación entre combates. Al intervenir tantas cualidades, un karateca puede suplir una potenciando otra, por lo que cualquier persona puede hacer un buen karate. En definitiva, lo único que hace falta son ganas y esfuerzo.

Óscar Martínez de Quel: El entrenamiento en el kárate

-¿Cuáles son los secretos de una buena preparación física en el kárate?
-El secreto es entrenar bien y entrenar mucho, no hay más. La preparación física tiene que ser muy completa. Se deben trabajar todas las habilidades que se requieren y adaptarlas a las necesidades de la competición, ya sea kata o kumite. Un error que veo normalmente es preparar a un karateca como si fuera un atleta o un culturista. Al contrario, debemos tener en cuenta que este deportista requiere unas capacidades específicas, con grupos musculares concretos y movimientos concretos. Y eso hay que trabajarlo. También hay que incidir en la prevención de lesiones. La palabra mágica es individualizar: saber qué necesita cada persona y adaptarse a su nivel.

-La velocidad y la precisión son dos aspectos clave en el kárate. ¿Cómo se trabajan ambas conjuntamente?
-Esta es una de las cosas más complicadas. Para lograr ser preciso y veloz a la vez, hay un trabajo detrás de desarrollo de la potencia y un control motor excepcional. Requiere trabajar mucho la coordinación y hacerlo de manera específica, porque ese control necesita muchas horas de ensayo, de práctica. Por ponerte un ejemplo, la mayoría de las personas que llegan al alto nivel en el kárate están practicándolo desde muy joven, casi desde los cinco años.

-¿Qué importancia tiene la técnica en el kárate?
-Bastante. Según la modalidad puede tener más o menos. En kata, el componente técnico es más alto porque es lo que valora el árbitro. En kumite, la técnica tiene que adaptarse a la circunstancia y al adversario. En cualquier caso, el trabajo técnico-táctico en kárate tiene que tener una parte importante en el entrenamiento del deportista. Si una persona se dedica simplemente a ser más explosivo y luego no aplica esto en el tatami, de poco le va a servir.

-Continuando con el entrenamiento, los ejercicios de pliometría son vitales en este deporte…
-Sí. En general, todo lo relacionado con la potencia, la pliometría y la fuerza reactiva es fundamental. En kumite, hay un desplazamiento constante y el ciclo estiramiento-acortamiento se da mucho. En kata es muy común el hacer un movimiento explosivo partiendo de una posición estática. Por ello, el trabajo pliométrico es importante y se debe adaptar a cada individuo. A veces veo gente que hace pliometría por encima de su nivel físico y eso no debe ocurrir.

Óscar Martínez de Quel: kárate y salud

-¿Cómo se puede aumentar o disminuir peso en deportes como el kárate de una manera saludable?
-En estos deportes de contacto hay un problema cultural y se piensa que perder peso antes de una competición y de manera drástica es algo normal. Esta actitud conlleva riesgos para la salud y el rendimiento. Yo recomiendo que se haga progresivamente, con tiempo, que se pierda cantidad de grasa y no de músculo ni de líquido. Al final, se trata también de educar todo esto desde que son niños. Comer bien, descansar adecuadamente y entrenar correctamente son los tres pilares fundamentales para un buen entrenamiento deportivo.

-También si tiene que ganar peso, ¿no?
-Por supuesto. Debe hacerse con un programa de ganancia muscular y pérdida de grasa, de manera progresiva a largo plazo.

-¿Cuáles son las lesiones más frecuentes en el kárate?
-Podemos hablar de dos tipos de lesiones, por sobrecarga o por traumatismo directo. En esta última es donde se encuentran los golpes. Son las lesiones menos limitantes como un golpe en la cara o una fractura de nariz. Mientras te recuperas, puedes seguir practicando kárate pero sabes que no puedes recibir golpes en esa zona. Hay otras más complicadas como la de ligamentos en las rodillas. Luego, en las lesiones de sobreuso, son muy frecuentes los dolores de espalda. También hay que mencionar problemas en las articulaciones de la rodilla y el tobillo. Contrariamente a lo que se piensa, el kárate no es muy lesivo ya que se trabaja mucho ese control y precisión de las técnicas.

La importancia del trabajo individualizado

-En el kárate, ¿hay diferencias en la preparación entre hombres y mujeres?
-Los principios del entrenamiento son los mismos pero claro está, se individualiza en cada persona. Con las mujeres, por ejemplo, yo le adapto el entrenamiento al ciclo menstrual. Pero también si una persona tiene estrés por exámenes, si tiene predisposición a lesionarse una zona… En el trabajo de resistencia también hay diferencias, puesto que hasta ahora, el tiempo de combate de hombre y mujeres no ha sido el mismo.

-Respecto a los karatecas más jóvenes, ¿sobre qué aspectos habría que incidir en sus entrenamientos?
-No debemos olvidar que estamos educando y que, a partir de ahí, habrá unos pocos elegidos por las circunstancias que se dediquen al alto nivel. Tanto para unos como para otros, el trabajo de control motor, coordinación y equilibrio son fundamentales. Yo defiendo aprender gran diversidad de movimientos (patrones motores) y evitar la especialización temprana que suele llevar a lesionarse más y abandonar antes. En estas etapas, los objetivos deben ser la diversión, la educación y el aprendizaje. Y todo ello se puede complementar entre sí.

-Mucha gente pensará que mientras más esfuerzos y sacrificios se haga, mejor resultado obtendrá. Incluso en estas edades tan jóvenes. ¿Qué opina usted?
-Me gustaría detenerme en este punto porque quiero hablar de la mentalidad ‘no pain, no gain’. En los deportes de combate yo le llamo ‘el espíritu samurái’ porque, supuestamente, hay que ser duro, no debe haber dolor y si existe, se debe aguantar. Todo ello produce muchas lesiones y abandonos. En definitiva, origina falta de salud y arruina vidas deportivas. Yo soy muy partidario del esfuerzo pero hay que poner un límite al dolor. En este caso, el límite es el dolor del niño y hay entrenadores que no prestan demasiada atención a esto.

-¿Cuál sería su consejo?
-Yo tengo una lista de prioridades. Para mí, en primer lugar está el bienestar y la felicidad de las personas; luego el desarrollo y la evolución a largo plazo de los deportistas; y en tercer lugar, las medallas. A veces no se sigue ese orden y me da pena, especialmente con los niños. En ocasiones, los karatecas jóvenes realizan una gran bajada de peso, salen a competir con lesiones o se les dice algo que no deben escuchar. Así no se va a tener una persona educada y feliz. Si tenemos un entrenador con conocimientos y que además priorice a las personas, luego deportistas y por último medallas, estaremos en buenas manos para conseguir grandes éxitos.

Óscar M. de Quel, excampeón del mundo de kárate y preparador físico: “Hay que poner un límite al dolor”
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Antonio Alvarez Lovillo

Deportista ocasional y periodista permanente. Apasionado de estas dos temáticas, en todas sus vertientes. Me gusta contar historias y hazañas. Y en el deporte es donde más ocurren. Buscando siempre la noticia y el proporcionar información útil, ya sea en radio, televisión, prensa o digital.

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