Para prestar un tratamiento de fisioterapia avanzada, un centro médico necesita disponer de dos factores: por un lado, un equipo humano de profesionales formados y con experiencia, y por otro, el equipamiento más avanzado. Un profesional no podrá ofrecer lo mejor de sí mismo si no cuenta con los recursos adecuados, de la misma forma que de poco sirven las mejores máquinas si los tratamientos y su aplicación no son dirigidos por profesionales cualificados. Sólo uniendo estos dos factores puede ofrecer un tratamiento de élite “comparable al de un club profesional”, tal y como explica el doctor Juan de Dios Beas, asesor de calidad de los servicios de medicina del deporte de Clínicas Beiman.  Es lo que ocurre en el ámbito de la electroterapia avanzada, donde capital humano y tecnología se dan la mano.

Un ejemplo de la implantación de este tipo de servicios en centros médicos es el impulsado por Sanro Electromedicina, que aborda en sus cursos de formación las bases físicas, las indicaciones y los modos de aplicación del láser de alta potencia y diatermia, tratamientos de electroterapia avanzada. Hemos hablado con sus responsables en la previa de la jornada formativa que se celebrará el 2 de febrero en Clínica Beiman CPM Aljarafe, en Espartinas (Sevilla), dirigida por el doctor Juan Ignacio Castillo, Jefe de Servicio de Rehabilitación del Hospital del 12 de Octubre, y con la participación de dos ponentes: Elías Hernández, supervisor de la unidad del servicio de rehabilitación del Hospital 12 de Octubre, y César Álvarez, fisioterapeuta del servicio de rehabilitación en el mismo centro.

Electroterapia avanzada: Láser de alta intensidad

El uso del láser en fisioterapia o laserterapia permite enviar un rayo electromagnético a una zona determinada del cuerpo con una finalidad terapéutica. Se trata así de actuar sobre las células bajo los principios de la bioestimulación y la estimulación fotomecánica.

Marco Aurelio Toral, fisioterapeuta en Clínicas Beiman y experto en la aplicación de electroterapia avanzada, usa el láser de alta intensidad para tratar un abanico muy amplio de patologías, porque se trata de una técnica muy versátil y compatible casi con cualquier otro tratamiento el mismo día, sin efectos secundarios o contraindicaciones relevantes. “Me permite luchar contra el dolor, tratar una inflamación, estimular la regeneración de tejidos en tendinopatías, roturas tendinosas, cicatrices… Es bastante versátil, más con los equipos de esta tecnología”, resume Toral.

El láser de alta intensidad tiene otra ventaja importante: es indoloro en un 99% de los tratamientos. Produce un efecto térmico, y sólo para tratamientos específicos se requiere que el paciente comunique cuándo siente dolor para interrumpir la aplicación del láser.

En realidad, el láser de alta potencia supone algo más que un salto cuantitativo en la potencia. La longitud de onda y la potencia son determinantes para la capacidad de penetración del láser en el tejido. La mayor potencia en vatios permite reducir el tiempo de tratamiento, pero también y fundamentalmente facilita alcanzar tejidos internos a los que no se llegaría con un láser convencional.

Fabián Soriano, responsable de la unidad de fisioterapia y rehabilitación de alta tecnología en Sanro y experto en electroterapia avanzada, explica que su aplicación habilita tres efectos simultáneos sobre la zona tratada: fotoquímico, fototérmico y fotomecánico. “El conjunto de los tres efectos hace que podamos adelantemos tiempos, recuperaciones y se produzca una respuesta fisiológica mayor a los tratamientos”, señala. Es lo que se conoce como efecto de biomodulación.

«El conjunto de los tres efectos hace que podamos adelantemos tiempos, recuperaciones y se produzca una respuesta fisiológica mayor a los tratamientos”, señala Fabián Soriano

Además de la potencia, los tipos de luz juegan un papel importante. En este sentido, puede ser continua, pulsada, superpulsada o estocástica, una característica bajo patente que incorporan únicamente los láser de alta potencia Ilux de Mectronic Medicale, con los que trabajan los centros de Clínicas Beiman. Esta característica permite variar aleatoriamente la potencia en el curso del tratamiento, de modo que se intenta que se produzca una interacción con el sistema nervioso periférico, y rebajar el dolor, según explica Soriano. Estos equipos pueden pasar de potencias de entre uno y tres vatios a potencias de hasta quince vatios.

Además, equipos como los suministrados por Sanro pueden utilizarse con distintas longitudes de onda y, por tanto, con un rango mayor de alcance y penetración en los tejidos. “Las máquinas con las que trabaja Beiman son las más adecuadas para el tratamiento más integral posible dentro de lo que ofrece un láser”, resume.

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Electroterapia avanzada: Diatermia

La diatermia es un tratamiento basado en el empleo de corrientes eléctricas de alta frecuencia, que tienen como finalidad elevar la temperatura en determinadas zonas. Se trata de estimular el tejido en zonas profundas. “Antes se usaban microondas o infrarrojos, pero el campo de actuación se disipaba o penetraba muy poco”, comenta Marco Aurelio Toral.

La diatermia tiene la ventaja de que penetra y permita su concentración o expansión en la zona que requiere de tratamiento. “Y no sólo eso”, añade Toral: “Me permite trabajar de forma dinámica: estar haciendo una aplicación y trabajando a la vez un movimiento específico que me interese”.
Esta herramienta facilita considerablemente los procesos regenerativos, al acelerar metabolismo, lo que repercute favorablemente en roturas musculares, esguinces o edemas. Como en el caso del láser, es indoloro, versátil, compatible con otros tratamientos y no tiene efectos secundarios reseñables.

La diatermia permite trabajar con diferentes frecuencias de corriente, que el profesional sanitario debe hacer llegar al punto de tratamiento. Disponen de dos modos de uso: el capacitivo permite trabajar a nivel de recuperación muscular, mientras que el modo resistivo permite trabajar tendón, hueso y ligamento, tejidos que tienen menos capacidad hídrica que el músculo.

Beiman dispone de equipos de diatermia Doctor Tekar, de Mectronic Medicale. Estas máquinas tienen una singularidad con respecto a otras diatermias del mercado, que necesitan dos aplicadores para trabajar en modo capacitivo o resistivo “En este caso, con un mismo aplicador podemos trabajar en modo capacitivo y en modo resistivo“, resalta Fabián Soriano.

Marco Aurelio Toral destaca de ambas técnicas que son “compatibles, indoloras y acorta los tiempos de recuperación”. No obstante, deben ser realizadas por un fisioterapeuta experimentado para obtener un buen resultado en la zona lesionada y reducir los mínimos riesgos que presenta.

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