La práctica del ciclismo, por la posición inherente a la bicicleta, se ha relacionado con problemas de disfunción eréctil en algunos hombres, es decir, de la incapacidad de mantener una erección que permita relaciones sexuales satisfactorias. El adormilamiento y/o el dolor en la zona perineal son situaciones comunes que se repiten en muchos amantes de este deporte. El daño continuado sobre esa área puede provocar serias consecuencias en el apartado sexual masculino, siendo la más frecuente la disfunción eréctil.

Pero, ¿podemos compaginar el disfrute del ciclismo sin que derive en dolencias en nuestra zona perineal? La respuesta es un sí . La elección correcta del sillín y una adecuada biomecánica nos ayudarán a ello. Detallamos todas las claves en este artículo.

Ciclismo y disfunción eréctil

Boston Medical Group, alianza mundial de clínicas médicas dedicadas al tratamiento de las disfunciones sexuales masculinas, asegura que “montar en bicicleta sin el sillín adecuado puede provocar problemas de disfunción eréctil en al menos un 5% de los ciclistas”.

Los problemas se originan en la rotación de la cadera hacia adelante en el sillín. La sínfisis púbica (articulación que une las dos partes del pubis) presiona los nervios y vasos sanguíneos de la zona perineal sobre el asiento, dificultando la circulación sanguínea. La disminución del riego sanguíneo de esa área, gudizada por el tipo de sillín o la biomecánica del deportista, alcanza “entre un 70% y un 80% en un plazo de tres minutos”, señalan desde Boston Medical Group. Con el paso del tiempo, esa área se adormece y puede originar dolor e incluso, en casos más graves, infecciones.

Según explica José Benítez, director médico de Boston Medical Group, “la erección del hombre está provocada por un fenómeno de flujos y circulación sanguínea. En consecuencia, si la circulación se ve drásticamente reducida en las arterias del pene, la respuesta al estímulo de la erección también disminuye, dando lugar a problemas de disfunción eréctil”. El ciclismo, como ejercicio físico y esfuerzo cardiovascular, es un deporte recomendado para prevenir la disfunción eréctil. Sin embargo, sin una práctica adecuada, podríamos estar generándonos más problemas que los beneficios que nos aporta.

Ciclismo y disfunción eréctil: investigaciones

Una de las investigaciones más importantes en este apartado (ver más) comparó la disfunción eréctil y los síntomas urinarios de cerca de 4000 deportistas que realizaban ciclismo, natación o atletismo. Los autores del estudio detectaron, como principales problemas en los ciclistas, el acorchamiento en la zona perineal y una mayor prevalencia de estenosis uretral (estrechamiento en la uretra que deriva en problemas de micción). No obstante, no hubo diferencias significativas en el apartado de la disfunción eréctil entre los diferentes deportistas.

A pesar de ello, otros estudios han alertado de problemas más serios para los ciclistas. Por ejemplo, una investigación desarrollada en Noruega (ver más) con una muestra de 160 ciclistas participantes en una carrera anual de 540 kilómetros. El 13% de estos ciclistas sufrieron problemas de disfunción eréctil tras la prueba.

Una conclusión similar reveló otra investigación centrada en oficiales de Policía de Estados Unidos que patrullaban en bicicleta (ver más). Se detectaron más problemas de disfunción eréctil en los miembros que pasaban mayor tiempo en la bicicleta y que ejercían más presión de sus glúteos y zona perineal sobre el sillín.

No solo es un problema masculino. Los efectos de la posición sobre la bicicleta en las mujeres también han sido objeto de estudio. Comparando corredoras con ciclistas femeninas se encontraron problemas de acorchamiento en la zona genital en aquellas que iban en bicicleta (ver más).

Ciclismo y disfunción eréctil.
Sillín con ranura integral.

La clave está en el sillín

Muchas de las investigaciones citadas apuntan como factores diferenciales a la posición del ciclista en el sillín y a las características de éste. Estos aspectos no han pasado desapercibidos para la industria del ciclismo, que ha desarollado asientos con un agujero o hendidura en la zona central para disminuir la presión sobre la zona perineal. Otro ejemplo innovador es el de la empresa española Duopower, que innovó desarrollando unos sillines sin punta para evitar los problemas previamente citados. En ambos tipos de asientos se reduce la presión que ejerce la sínfisis púbica sobre la zona perineal.

Joaquín Gil, gerente de Essax, la misma compañía que patentó los sillines Doupower, detalla que al “no haber ‘nariz’ (punta en el sillín), se elimina el elemento que genera presión. Por lo tanto, el sillín no perjudica la práctica del ciclismo”. Los sillines Duopower fueron el inicio de este proyecto pero la marca Essax fue la continuación de este trabajo. Apoyado por un equipo científico encabezado por el físico Alfonso Pachón, trabajaron en un asiento que tuviera en cuenta los problemas que generaba en el ciclista el uso del sillín clásico.

Sillín de Duopower.
Sillín de Duopower.

Joaquín Gil, gerente de Essax, la misma compañía que patentó los sillines Duopower, detalla que al “no haber ‘nariz’ (punta en el sillín), esa zona no oprime la zona en cuestión. Por lo tanto, el sillín no perjudica la práctica del ciclismo”. Essax también ideó un sillín que en vez de tener un agujero contaba con una especie de canal central, simulando un valle, desde la parte central hasta la punta. El objetivo era aliviar la presión sobre la zona perineal, la cual se veía sometida a un ‘bocadillo’ entre la sínfisis púbica y el agujero del sillín.

No hay un sillín ideal por antonomasia.  Decantarnos por uno u otro dependerá del uso que le demos a la bicicleta y de nuestra fisionomía. No necesitará el mismo sillín la persona que salga a dar un paseo de media hora en una bicicleta convencional que aquel que vaya en bicicleta de carretera durante cinco horas. Por esta razón es primordial que el sillín esté adaptado a nosotros.

Para saber cuál es nuestro sillín ideal, el centros especializados recurren a un un asómetro: una especie de asiento acolchado donde nos sentamos para medir la distancia entre nuestras tuberosidades isquiales (partes inferiores más prominentes del coxis donde nos apoyamos al sentarnos). La prueba se realiza sentándonos sobre el asómetro y levantando los tobillos. Nuestras tuberosidades isquiales (izquierda y derecha) dejan dos huellas en el asómetro, cuya distancia entre sí nos servirá para determinar la anchura del sillín. Por supuesto, esta anchura también dependerá de si vamos en una bicicleta de paseo, en una de montaña o de carretera. En esta tabla (ver más) se encuentra la medida idónea de nuestro sillín según las características que tengamos.

Los expertos de Mundo Mammoth, tienda especialista en ciclismo, destacan en este interesante vídeo que para elegir un sillín debemos prestar atención a dos cualidades principales. Una de ellas es la comodidad en la zona de apoyo de los huesos. Es decir, que no estemos molestos cuando nos sentamos en el asiento. La otra es si hay rozamiento (pinzamiento) en la zona delantera al realizar el gesto de pedalear, lo que provocaría los problemas de disfunción eréctil. Y es que, como recuerda la investigadora del Departamento de Ciencias Morfológicas de la Universidad de Córdoba, Diana Vaamonde, la disfunción eréctil es el efecto negativo relacionado con la fertilidad más extendido en deportistas, siendo más prevalente en ciclistas por el “roce con el sillín”.

Elegir un sillín u otro implica diferencias en el  rendimiento. Nuestra cadera transmitirá menos potencia en los asientos muy esponjosos, ya que nos hundimos y no logramos aplicar mucha intensidad a los pedales. Mientras, los más duros y estrechos maximizan el esfuerzo que propinamos desde los huesos centrales de nuestro cuerpo.

De manera genérica también se pueden establecer diferencias según el tipo de salidas que realizan los ciclistas. A mayor kilometraje, será indicada menos cantidad de espuma ya que las tuberosidades isquiales están más acostumbradas al reposo, formándose callos. Así, estos ciclistas soportan mejor sillines más duros. Por su parte, los que realizan salidas de forma esporádica necesitarán de más espuma en sus asientos.

Ciclismo y disfunción eréctil: La importancia de la biomecánica

Joaquín Gil hace un inciso para remarcar una idea: “Yo me puedo romper la cabeza en sacar un sillín pero si no te posicionas bien sobre él o la bicicleta no es la idónea, todo el trabajo de investigación y desarrollo no servirá para nada”.

Por ello, desde las empresas productoras de sillines remarcan la idea de realizar pruebas de biomecánica para adaptar la postura de cada ciclista al sillín. Solo así se logra eliminar, completamente, los problemas perineales asociados a la práctica del ciclismo.

Mikel Vivar, de Giant, otra empresa especializada en la confección de material ciclista, relata cómo trabajan: “Para determinar el sillín específico para cada cliente disponemos de un procedimiento de ‘bike fitting’. Instalamos un sillín de análisis en la bici del cliente; posteriormente, se realiza un test en rodillo y este cambia de color en función del tipo de asiento que necesite el ciclista”. De este modo, se logra adaptar el sillín a la posición del ciclista al pedalear.

Similar es lo que nos indican desde Essax: “El 99% de los casos de ciclistas con problemas con el sillín es que no está bien posicionado el sillín o el ciclista sobre él”. Así, el gerente de Essax remarca que teniendo en cuenta estas prioridades se “disminuirían los porcentajes de ciclistas con disfunción eréctil”.

Por supuesto, estas pruebas biomecánicas no solo reducen los problemas de disfunción y molestias en la zona púbica. También mejoran el rendimiento del ciclista, logrando trasladar toda la potencia de los músculos a los pedales. Solo estando bien posicionado sobre el sillín se logra ese plus de rendimiento.

El material con el que practicamos ciclismo es tan determinante como una prueba biomecánica para poder adaptarnos a nuestra bicicleta y al esfuerzo perfectamente. Así conseguiremos sacar el máximo rendimiento a nuestro cuerpo y disfrutar de todos los beneficios del deporte sin riesgos para la salud.

Cómo evitar los problemas de disfunción eréctil al practicar ciclismo
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Antonio Alvarez Lovillo

Deportista ocasional y periodista permanente. Apasionado de estas dos temáticas, en todas sus vertientes. Me gusta contar historias y hazañas. Y en el deporte es donde más ocurren. Buscando siempre la noticia y el proporcionar información útil, ya sea en radio, televisión, prensa o digital.

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